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En las primeras horas de este sábado 3 de enero de 2026, el ejército imperialista estadounidense realizó una serie de ataques con bombas, misiles, gran despliegue de drones y aviones, junto con la poderosa flota que durante varias semanas estuvo en las costas de Venezuela y Colombia. Secuestraron a Maduro y su esposa, y según Trump los yanquis ya están ordenando la “transición” colonial.
Este conflicto no se trata de un enfrentamiento entre dos presidentes, ni de la lucha por la democracia y contra el narcotráfico. Esta invasión es expresión de la crisis capitalista, que acelera el militarismo, es una agresión del capital norteamericano en busca de recursos y de mayor desarrollo de sus fuerzas productivas, atacando a un aliado de China y Rusia en la región. A su vez, Xi Jinping y Putin también enfrentan un panorama complejo, esto es, la descomposición del capitalismo en su fase imperialista, en la cual buscan el triunfo de sus respectivas burguesías.
Las masas trabajadoras del campo y la ciudad deben armarse, y junto a las tropas militares deben rebelarse y tomar el poder en sus propias manos, bajo un programa revolucionario, rompiendo con la dirección del chavismo y sus secuaces.
La salida independiente de la clase obrera amerita la creación de Consejos revolucionarios de trabajadores armados, la destrucción del parlamento burgués y la instauración de un gobierno obrero y campesino. La recuperación de los sindicatos para la lucha.
Es tarea del proletariado mundial enfrentar al imperialismo norteamericano, con independencia de clase. Golpear a las patronales mediante la huelga general y la ocupación de empresas, luchar por la caída de sus principales socios, como Milei en la región, y construir un partido revolucionario internacionalista en todos los países. Es imposible, injusto y canallesco pensar que los trabajadores de cualquier parte pueden salvarse por sí mismos, el desarrollo planetario del capitalismo hace absolutamente necesaria la unidad de nuestra clase rompiendo todo tipo de fronteras. No le pedimos a las burocracias sindicales un “plan de lucha”, ni a los partidos del sistema, como el PJ, la UCR, o a la dirección del FIT-U, que hagan algo, tampoco esperamos algo de las denominadas corrientes revolucionarias que detrás de la retórica radical tienen puro sindicalismo. Los denunciamos como lo que son, parte necesaria de un sistema de explotación y opresión. Llamamos a cada trabajadora y trabajador a organizarnos en partido para luchar por la revolución mundial.
Siendo parte del Colectivo Revolución Permanente, estamos en Austria, España, Francia, Turquía y Argentina, defendemos la creación de partidos bolcheviques, es decir, revolucionarios y de combate. Al capitalismo lo derrotaremos con el comunismo, creando una sociedad de cada quien sus posibilidades, a cada quién según sus necesidades.
¡Fuera el imperialismo de Venezuela!
¡Por una Federación socialista de América latina!
Octubre Rojo – Argentina
3 de enero de 2026