¡No al ataque imperialista contra Irán! ¡Abajo la República Islámica! ¡Por un gobierno obrero y campesino!
Este ataque no es una "guerra defensiva", sino un acto de violencia imperialista. Las clases dominantes de Estados Unidos e Israel persiguen sus propios intereses estratégicos y económicos: mantener su dominio militar, controlar una región geopolíticamente central y reprimir cualquier fuerza que escape a su hegemonía. Como siempre han enfatizado los marxistas revolucionarios, las potencias imperialistas no libran sus guerras en beneficio del pueblo, sino en beneficio del capital, el poder y la dominación geopolítica.