Kreta Cirklo - Círculo de tiza no.9
Revista Kreta Cirklo - Cercle de Guix - Círculo de Tiza. Número 9. Otoño-invierno 2021.
Revista Kreta Cirklo - Cercle de Guix - Círculo de Tiza. Número 9. Otoño-invierno 2021.
Contra la reacción patriarcal, tribal, feudal y clerical, la clase obrera afgana, la población trabajadora de las ciudades y del campo, la juventud, las mujeres, deben organizarse clandestinamente en comités de barrio, de aldea y de universidad, en sindicatos, en el seno de una organización verdaderamente comunista.
Todo movimiento social de gran amplitud comienza con cierta confusión, pero los dirigentes de este movimiento antivacunas son filo-fascistas o fascistas, su base es la pequeña-burguesía tradicional, su «libertad» es la libertad de contagiar.
La clase obrera necesita un frente común para la lucha. Porque solo ejerciendo la lucha de clase contra clase se obtienen victorias. Del actual gobierno, reformista sin auténticas reformas, los trabajadores no pueden esperar ninguna solución real a sus problemas y necesidades.
El nuevo periodo de luchas de clases que han anunciado las manifestaciones de julio de 2021 será por ello muy complejo, con intervención directa de fuerzas políticas extranjeras cuyos intereses son totalmente contrarios a los de la clase obrera y las masas trabajadoras cubanas. Estas solo podrán alcanzar sus objetivos defendiendo las viejas conquistas revolucionarias, derrocando al gobierno restauracionista y a su casta burocrática, organizando un estado revolucionario basado en los consejos obreros y campesinos elegidos democráticamente y revocables en todo momento, luchando por extender la revolución a toda América.
Colombia vive estos días un auténtico levantamiento obrero y campesino reprimido con una violencia inusitada por el gobierno de Iván Duque, heredero político del ex-presidente, latifundista, narcotraficante y organizador de milicias paramilitares, Álvaro Uribe.
Esta es la situación ante la que se encuentra hoy la clase obrera mundial. Cada día que pasa sin ser destruido, el capitalismo profundiza la destrucción del planeta, favoreciendo los desastres ecológicos, climáticos, pandémicos, humanitarios. Cada día que pasa sin ser derrocada, la clase dominante sume a la humanidad en un nivel superior de barbarie, saliendo de una crisis para entrar en otra peor.
La ilusión nacionalista propagada por Johnson puede durar poco. De hecho, el imperialismo británico está condenado desde 1940 a ser un mero auxiliar del imperialismo estadounidense. La Unión Europea y las negociaciones con sus rivales alemanes y franceses le proporcionaron un margen que ha perdido.
Los trabajadores tienen razón al luchar contra la junta, por la liberación de los presos, por las libertades democráticas. Pero no deben depositar sus esperanzas en la ONU y en tal o cual Estado imperialista de los que se disputan el mundo pero que están de acuerdo en lo esencial: Birmania debe seguir siendo capitalista, sus riquezas naturales (gas, petróleo, oro, madera, jade, rubíes, cobre, oro...) deben seguir siendo saqueadas, sus trabajadores del campo y de las ciudades deben seguir siendo explotados.
La lucha contra la opresión de género no puede dejarse en manos de las clases sociales explotadoras o intermedias. Apoyándose en unos pocos departamentos universitarios, el feminismo pequeñoburgués, bajo la etiqueta de "interseccionalidad", suma opresiones sin trazar una salida real para todas y tiende a enfrentar a las mujeres con todos los hombres. Con el apoyo de los medios de comunicación de masas, el feminismo burgués se limita a mejorar la situación de las mujeres de la clase explotadora exigiendo más puestos como dirigentes políticas o gestoras de empresas capitalistas.
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